Bionaturis sigue completando el desarrollo de BNT005, su vacuna contra la leishmaniosis visceral canina, una enfermedad que afecta a los perros y que está extendida en países mediterráneos como España, siendo detectada recientemente una creciente tasa de zoonosis (cuando una enfermedad animal infecta a humanos). La variedad visceral es la forma más grave de leishmaniosis y en animales puede ser mortal si no se trata correctamente. Está provocada por parásitos del género Leishmania y es transmitida por la picadura de un insecto flebótomo que actúa como vector.

En la actualidad no hay una vacuna en el mercado para prevención o tratamiento en humanos, siendo su desarrollo una prioridad de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El tratamiento actual con antiparasitarios tiene efectos secundarios indeseables y da lugar a la aparición de resistencias en el parásito. Sin embargo, para perros hay algunas opciones registradas en Europa y Latinoamérica, que se declaran como profilácticas pero no terapéuticas.

El principal reservorio de la leishmaniosis está en perros y conejos por lo que su control es fundamental para evitar la propagación de la enfermedad en humanos (zoonosis).  “Una vacuna contra la leishmaniosis canina tiene un doble objetivo. En primer lugar, sobre los animales, que estarán protegidos o podrán ser tratados de una enfermedad que es mortal en un elevado porcentaje de casos. Y en segundo lugar, sobre los humanos, que tendrán menos posibilidades de contraer la enfermedad si sus mascotas están libres del parásito o lo tienen controlado”, asegura el director científico de Bionaturis, Juan José Infante.

Pruebas en roedores y perros Beagle

Infante apunta también que “la diferencia entre la vacuna BNT005 de Bionaturis y otras vacunas que tratan de combatir esta enfermedad es que los resultados preliminares obtenidos y publicados en el último informe anual muestran que la vacuna de Bionaturis produce una respuesta inmune específica en el animal vacunado que se parece más a la observada en individuos que han sido infectados por el parásito, lo que es fundamental para hablar de una vacuna no solo preventiva sino terapéutica”. Una actualización de los resultados de los ensayos en curso serán publicados en septiembre dentro del informe financiero del primer semestre del año.

La OMS estima una prevalencia mundial en humanos de 12 millones de casos (de las distintas variedades de la enfermedad). Se detectan cada año entre 1,5 y 2 millones de nuevos casos por lo que la leishmaniosis visceral está catalogada como la principal enfermedad parasitaria, tan solo superada por la malaria. El mayor brote de leishmaniosis en humanos que se recuerda tuvo lugar recientemente en Madrid y registró 500 casos en tres años.

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